Trabajo sobre la pobreza y distintas clases sociales.
Montserrat Correa & Sebastián Garrido. Electivo Historia.
Recolección de 9 entrevistas a personas que cumplen diferentes roles sociales.
Montserrat Correa & Sebastián Garrido. Electivo Historia.
Recolección de 9 entrevistas a personas que cumplen diferentes roles sociales.
Paz Garrido (9 años): “Quiero ganar mucha plata”."Yo quiero ser cuando grande pintora y quiero ganar mucha plata. Quiero ganar mucha plata porque quiero comprarme una casa grande, un auto y muchas cosas".
Romy Troncoso (62 años): “La plata sólo mueve el diario vivir”."Cuando era niña tenía una meta, un deseo, de estudiar, pero estudiar algo relacionado con belleza femenina, lo que se refería al vestuario, al maquillaje o peluquería, cosas así; ya que siempre me ha gustado la parte estética de la persona, que se vean bien presentadas, que anden con la ropa de acuerdo a su físico, ya sea porque son gorditos o bajos porque son altos; lo mismo el maquillaje, siempre me ha gustado y me fijo en esa parte, siempre me fijo cuando alguien anda con una falda que no les viene o no les corresponde, por lo mismo el maquillaje, que a veces andan muy exageradas, siempre me interesé en esa parte. Siempre soñé con hacer un curso de maquillaje o haber estudiado moda, en la parte diseño… bueno, ya no logré, a estas alturas no lo voy a lograr, pero actualmente me siento satisfecho con la vida que tengo, a pesar que no logré mi sueño de juventud, pero a la altura que ya estoy viviendo, no me siento tan insatisfecha, porque por lo menos siento que no me faltan muchas cosas, pero yo estoy conforme con lo tengo.
La plata no es algo que me llene, no me llenaría si tuviese tanta plata y no tuviera el amor de las personas que yo quiero, no sentirme querida, para mi lo más importante es la vida en familia o tener el amor de la familia o sentirme querida por amigas, por los vecinos, ¿qué sacaría con tener los bolsillos llenos de plata y que la gente me odiara? ¿Qué mi familia me odiara? Para mí no es lo primero, si que mueve el diario vivir, para comer, para tener la esencial comodidad, pero no me interesa tener plata de más, las cosas que no tengo se irán dando de a poco, si Dios así lo permite.
Yo no me considero de clase alta ni de clase muy baja; pero puede decirse que soy de clase media-media, porque de todos modos no me considero tan ignorante en cuanto al respeto del ser humano, ignorante al comportamiento, al trato con las personas y aunque no tengo una gran educación igual me siento educada en el aspecto moral, siento que estoy educada en ese sentido, porque no le falto el respeto a las personas que me rodean. La plata no me interesa tanto, nunca fui interesada en la plata, bueno sí necesito, de todos modos siempre hace falta, hay que hacer un arreglo a la casa, hay muchas cosas que faltan, pero no necesito la plata para darme grandes gustos ni tener una vida despilfarrada".
Constanza Pérez (17 años): “Hay que estudiar duro”."Para mi futuro me gustaría tener una casa grande, una familia estable y no es que sea materialista, pero es que es mi sueño de vida, porque actualmente mi casa no es muy grande, a veces me falta espacio, me siento incómoda y no quiero que mi familia sufra eso. Por eso quiero estudiar duro (ríe) para así poder ser más fuerte.
Actualmente me siento de clase media-baja mayoritariamente, porque igual mi familia no es muy estable económicamente, por eso tengo que hacer grandes esfuerzos, cuando le pido un poco de platita a mis papás y me dicen no, no podemos, pero a veces me siento mal, a veces lo acepto. Para a futuro, no me gustaría que mi familia sufriera algo así. Por eso un consejo para todo Chile, que estudie duro".
Señor NN: “No creo en la gente”."Lo único que puedo decirle, es que estoy bien gracias a Dios, que he terminado de pagar mi casa el 2001. Estoy tranquilo en la parte espiritual, el trabajo material, es esporádico, pero hay; mis hijos, todos con cuarto medio. En la parte espiritual, creo en Dios y no en la gente. Hay una tranquilidad económica, pero creo que el ser humano nunca está conforme con lo que tiene, siempre aspira para más".
Dorila Díaz (84 años): “No me gusta quedarme con lo que tengo”."Tuve mis catorce hijos y estoy feliz. Tengo 84 años de vida y 64 de matrimonio, me encuentro bien, pero me gusta tener más, soy como compradora, de tener, siempre tener más, subir más arriba de lo que estoy, con mi familia somos clase media, tengo varios titulados. Con mi salud un poco delicada, siempre tiro para arriba, nunca me quiero hundir. Con mis nietos, ayer mismo estuve feliz, porque estuve celebrando con un nieto chiquitito que cumplía cinco años, una felicidad grande; con mis hijos estoy feliz y mi marido que todavía lo tengo vivo.
Tengo mi casa y me hayo bien, pero me gusta arreglarla, tener, subir más, de no quedarme con lo que tengo, siempre ansío tener más".
Bastián Vargas (8 años): “Quiero estar siempre feliz”"Cuando yo sea grande me gustaría ser científico y me gustaría estar con mucha plata, comprarme cosas buenas y que mamá no ande más triste, que me compre hartas cosas y siempre estar feliz.
Estoy feliz con la plata que tengo, por mi mamá que está mejorando".
Josefina Sánchez (72 años): “No teniendo una buena educación es difícil progresar”"Ya estudiando, mis deseos eran de seguir en enseñanza media, en esos tiempos era difícil. Nos cambiamos de ciudad, pero la situación fue un poco mala. Actualmente estoy tranquila con la vida que llevamos, progresamos lento pero progresando. Ahora me siento tranquila porque a esta edad estoy como realizada, tengo mis cosas, no de lujo, pero para vivir una vida más o menos tranquila. Grandes ambiciones nunca tuve, porque no teniendo una buena educación es difícil progresar demasiado".
Jeannette Troncoso (36 años): “Empezamos muy de abajo”"Si yo hiciera una retrospección y pensara, por lo menos, cuando yo era niña, en las cosas que podía tener, las cosas que podía comprar y los sacrificios que hacían mis papás para tener las cosas, creo que ahora tengo un noventa o cien por ciento de diferencia. Tiene que ver también que mis papás no eran profesionales, igual yo pude estudiar, mi marido igual y pudo lograr un cargo importante, a pesar de que empezamos muy de abajo, arrendando una casa pequeñísima en un sector mal ubicado y ahora arrendamos esta casa que está en un condominio, en un sector residencial, que ya es un cambio.
Si tuviera que identificar o clasificar mi sistema socioeconómico, diría que era medio-bajo y ahora es clase media-media, porque como siento que la clase media-alta es la que puede darse algunos lujos que yo todavía no me puedo dar, el hecho de viajar, comprar lo que tu quieras comprar y tener que estar pensando en las cosas básicas, en las cosas más prioritarias y creo respecto de mis expectativas de niñez, todavía sería comprarme una casa, una buena casa, en un buen sector, pero una casa mía, tener mi auto propio, a pesar que mi marido tiene su auto, pero me gustaría tener el mío. Aparte darle la educación que mi hijo necesita, que tiene en un colegio particular, pero poder decir, si mi hijo no queda en una universidad tradicional con un crédito, poder optar a una universidad privada, donde tenga que pagar lo que sea necesario para pagar para que tenga un título que él quiera".
Inspector José Miguel: “Hay otros ámbitos de pobreza”"La pobreza tiene varias dimensiones, por un lado podemos hablar de la pobreza material, que es la que más frecuentemente conocemos y que se refiere a la carencia de recursos para que una persona o familia pueda desarrollarse en plenitud. Pero también hay otros ámbitos de pobreza, la pobreza social, sociocultural, en la cual el individuo carece de recursos o de formación intelectual, dónde hoy día se llama capital cultural, que le permita superar las condiciones materiales de la sociedad moderna actual; hay otro tipo más, quizás en una perspectiva, uno de los tipos más profundos, que tiene que ver con la pobreza intelectual, el ser humano en la actualidad se prepara para ser profesional de ser exitoso, pero nadie se preocupa de formar su ámbito formal, de crecer como ser humano interior, y eso en algún sentido puede explicar la enfermedad que vivimos en nuestros tiempos, la angustia, el estrés, sobretodo la depresión que tiene que ver con un síntoma de vacío existencial, de pérdida de sentido, porque en el fondo, en el contexto de todas estas pobrezas que hemos señalado, el ser humano entra en una crisis de perspectiva, de visión, no sabe qué es y no sabe que le va a deparar el futuro, entonces creo que cuando hablamos de pobreza hay que ampliar la perspectiva y sobre todo sitiar al sujeto del cual estamos hablando".
